Sabías que de mi garganta a la
punta de la cabeza está rodeada de buenos recuerdos, también de los más
hirientes, del pasado otoño, cronológicamente avanzando. Hasta la despedida que
nunca se dio. Eso quedó pendiente, bueno de todos modos se siente de alguna
forma feliz conservar el último lazo que nos quedó, mientras se va extinguiendo,
me fijo el cómo era antes y su radiante brillo, esos días en la que mi corazón
se llenaba con algo simple, común.
Lo admito...
Fue especial.
Desgraciadamente se irá
desvaneciendo, como ahora que nublada está. Se conserva un poco de lo que me llenaba.
Cuando buscaba una salida,
había encontrado un hogar. El cual fui recibida sin malas juzgaciones. No era
el más confortante, menos el mejor hospitalario de todos. Sus rostros
despreocupantes, me senté a un lado y los
observé.
Cada momento aumentaba con más
euforia y alegrías...¿Fue un milagro, descubrir una "familia" así?
Parecían animales. Sólo querían divertirse de forma infantil y bromear a sus más
cercanos.
La falta de sentido común, la
inteligencia para ser más idiota, ¡Qué entretenido!
La paz, la tranquilidad en
unas mentes llenas de dislocaciones, de pereza, de locura y ociosidad al
extremo de quererles dar una paliza a cada uno de esas personas.
Seremos llamados los
"nada comunes", somos especiales porque cada uno tiene su mentalidad
tan excéntrica y nos llevará a hacer grandes (en realidad pequeñas y falladas)
aventuras.
Diría palabras sin sentido
¡Tienen su significado oculto!
La unión de las mentes
subnormales fue lo que me llenó el cierto vacío que no predecía ni me daba
cuenta.
¡Hubiera sido de lo más hermoso que esto perdurara por
el resto que nos queda de nuestra etapa!
Los odio con todo el corazón.